En una mañana tan bonita había unos niños con globos, uno se dirigía hacia la avenida y el otro tenía un pequeño papalote. Lo cual le agradaba mucho o gustaba mucho.
En esa misma tarde cuando en el niño del papalote se dirigía a su casa un pequeño perro fue atropellado por un camión.
El niño lloraba y decía pobrecito perro pero él no tenía la culpa. Su mama sintió horrible ya que vio al pobre perro tirado le dijo a su hijo vámonos a la casa.
La señora se llevo a su hijo a casa el niño no paraba de llorar, pobrecito sentía feo. El decía pobre perro.
El niño del papalote lo único que hacía era reírse le hacía burla, el decía háblenle a una ambulancia jiji. El niño era un niño burlón.
Hasta que una ocasión una persona le dijo no seas burlón a ti no te gustaría tener un perro y que lo mataran. Desde ahí el niño había cambiado.

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